Índice: Todo lo que debe incluir tu índice

Preparar una obra para publicación conlleva prestarle atención a muchos detalles. Tu libro no es solo la historia que has escrito, sino también detalles como el diseño de portada, la dedicatoria, la sinopsis, la biografía de autor, y el índice.

Como aquí en Plataforma del Autor nos interesa que nuestros autores novel tengan todo listo para la autopublicación de su obra en Amazon, hoy vamos a discutir cómo escribir un índice y cuales son las características que lo conforman.

 

Primero lo primero: ¿qué es un índice?

Un índice es simplemente una lista de contenidos claves que se encuentran en un libro o en cualquier otro proyecto de escritura, tales como las tesis, las investigaciones, las guías, etc. El índice le brinda al lector una guía clara porque indica la parte del libro en la que encontrarás palabras, conceptos y/o situaciones claves.

En una novela el índice indica los títulos de todos los capítulos del libro y el número de las páginas en las que se encuentran para que el lector pueda llegar a ellos sin complicación. Usualmente el índice se encuentra al final de la obra, pero también se puede encontrar al inicio y debe ser elaborado una vez que la obra esté completada y organizada, para que sea preciso.


¿Cómo preparar el índice?

Para empezar a organizar un buen índice debes tener la obra a la mano para poder referirte a ella y asegurarte de que los elementos del índice concuerden con el orden de la obra.

Preparar el índice significa determinar lo que se va a indexar y determinar la extensión para saber cómo organizar todo. Como regla general, se indexa todo el texto, incluyendo la dedicatoria, introducción y sinopsis. Lo que sí se suele dejar por fuera son los glosarios, bibliografías, agradecimientos, etc.

La mejor manera de determinar si debes indexar algo o no, es hacerte la siguiente pregunta: ¿Es esto esencial al contenido del libro? Si lo es, pues hay que incluirlo en el índice.


Leer el libro y tomar notas

Lo más probable es que ya conozcas las palabras claves, los conceptos principales y las situaciones de enfoque de tu libro, pero para asegurarnos, lee la obra y toma nota.

Por ejemplo, si has escrito un libro sobre recetas, deberás tomar nota de las categorías; “sopas”, “entradas”, platos principales”, “postres”, etc. En el caso de las novelas, organizar los elementos es mucho más fácil porque ya la obra está seccionada en capítulos y cada capítulo tiene su título.

La organización de tu índice es una buena oportunidad para revisar y reconsiderar los títulos de los capítulos de tu novela, los cuales deben ser atractivos y brindar información sobre lo que sucederá de manera implícita.

Yo acostumbro a hacer un paralelo entre los títulos de los capítulos de una novela con las historias de seis palabras. Las historias de seis palabras son exactamente eso, historias muy cortas que se cuentan con solo seis palabras. En una oración estas historias te brindan un inicio, un desenlace y un final. Considera el famoso ejemplo escrito por Ernest Hemingway: “For sale: baby shoes, never worn.”

Esta historia es poderosa no por lo que dice, sino por la imágen y el mensaje implícito que deja entre líneas. Tal debería ser el efecto de los capítulos de tu novela.


¿Qué es lo que buscaría el lector?

Cuando te preparas para organizar el índice es necesario que te pongas en los zapatos del lector y pienses en las razones por las cuales leería tu libro y cuál es la información que buscaría. El lector siempre se referirá al índice para encontrar información específica dentro de un tema extenso, así que debes ser capaz de indicarles el camino.

¿Cómo se aplica esto a las novelas? Pues, los lectores que revisan una novela para saber si es de su interés o no, leen el índice para conocer el ritmo y rumbo de la historia.

Muy bien, sabes que los títulos de los capítulos a menudo ofrecen un avance sin spoilers de lo que sucederá y el objetivo del índice es presentar un avance de la obra.

 

Dale formato a tu índice

El índice debe seguir el estilo del resto del libro así que asegúrate de usar la misma fuente y de mantener el formato que ya has escogido para la obra. De igual manera es importante que le prestes atención a la alineación y al espaciado. Asegúrate también de que los números de las páginas sean precisos para que el lector siempre pueda encontrar lo que busca.

 

Edita tu índice

Una vez que tengas tu índice listo, puedes acortarlo o expandirlo como creas necesario. Cuando tienes entradas muy cortas, puedes encontrar la manera de hacer espacio y no dejar de incluir ese tema o palabra clave en tu índice. Una de las maneras de lograr esto es hacer subentradas. Por supuesto, es importante asegurarte de que las entradas y subentradas pertenezcan a un mismo tema o categoría, sino el índice parecerá desordenado.

Siguiendo el ejemplo de libro de recetas, imagina que tienes una entrada sobre helados y otra sobre sorbetes. Ambas entradas son cortas y tienen un lugar en el índice. Para ahorrarte espacio, puedes hacer una sola entrada denominada “postres fríos” y de esta forma acortar el índice.

Cuando edites tu índice, debes cerciorarte de que cada línea esté bien ordenada y que todas las palabras estén bien escritas. Cuida mucho la ortografía, en especial cuando se trata de un proyecto de autopublicación. Asegúrate de que el índice sea coherente y prestale mucha atención a la puntuación y al uso de vocabulario.

Otro aspecto importante sobre la edición del índice es asegurarte de que sea preciso y correcto. Revisa todas las páginas incluidas y confirma que las entradas o capítulos se encuentren donde lo indicas. Modifica las páginas según creas necesario y confirma que todo esté incluido en el índice. Lo más importante es que tu índice tenga la mayor cantidad de indicadores porque esto es lo que lo hace útil para el lector.

 

 

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